Las cuotas constituyen un aspecto fundamental del Poker. Dominarlas representa una ventaja a la hora de evaluar la oportunidad de hacer un movimiento o jugada, o de no hacerlo.
Uno debe saber administrar las cuotas del bote y la probabilidad de que aparezca una carta capaz hacerle llevarse el bote a casa. Aprenderemos esto en detalle con el fin de que puedas utilizar esta herramienta sin problemas.
La mayoría de las decisiones en el poker se basan en los cálculos de cada partida. Aún cuando la mayoría de las veces es imposible indicar con precisión el retultado del cálculo, se puede sin embargo saber las tendencias. Esto retulta fácil de hacer cuando se tiene experiencia.
Las posibilidades que tienes de llevarte el bote, en función de tu mano, del número de jugadores en la partida e incluso la influencia psicológica que ejerce el valor del bote están fundadas en nociones matemáticas que deben ser tenidas en cuenta en cada una de tus decisiones estratégicas.
Como aprenderás más adelante, cada una de tus decisiones debe tener una base matemática, aunque muchas de ellas estén fundadas en la tuerte. En algunas situaciones son solamente los cálculos matemáticos los que indican el retultado.
Entre estas fórmulas matemáticas del Poker, están las cuotas del bote y las cuotas implícitas que son nociones importantes que hay que dominar para tener éxito como jugador de poker.
La cuota del bote
En el Poker, el valor del bote, es decir la cantidad de dinero que hay en él, influye en la estrategia de cada jugador. Naturalmente, cuanto más grande sea el bote (gracias a las apuestas efectuadas en la partida), más incita a llevárselo. La tentación es fuerte y cada uno intenta llevárselo aún cuando no se tiene una buena mano.
Las cuotas del bote son la relación que hay entre la apuesta a efectuar y la cantidad a igualar para quedarse en el juego. El cálculo para encontrar la cuota del bote es simple. En primer lugar hay que encontrar la cantidad que hay que completar para equilibrar la apuesta y hacer la relación con la tuma de dinero que ya se encuentra en el bote. Por ejemplo, si tu oponente apostó 10 dólares, y si ya hay 55 dólares en el bote, tendrás una cuota del bote de 65:10. El cálculo es el siguiente: hay 65 dólares en el bote (55 más los 10 dólares del oponente) y debes añadir 10 dólares para compensar. La cuota se eleva pues a 65:10 (o 6,5:1 que es lo mismo)
Las cuotas del bote aplicadas
Si tienes una mano que tiene posibilidades fuertes de ganar, como un trío, en general la mejor estrategia es procurar sacar provecho de esta mano mientras es fuerte. En cambio, si no tienes la mejor mano, tienes la posibilidad del Draw. En el poker, el Draw (Proyecto de mano) son manos que pueden mejorar tu juego. Para ser más preciso, digamos que tienes una mano que no es necesariamente la mejor en ese momento, pero que podría ser ganadora si apareciera en la mesa la carta capaz de mejorarla.
Tomemos un caso simple: posees cuatro cartas consecutivas. Tienes por ejemplo 5-6-7-8, mientras que tu oponente tiene una pareja de Jotas. Al momento de hablar, él se lleva todo. Si la carta próxima llegara a ser un 4 o un 9, entonces inmediatamente tienes una escalera, que es de hecho una mano muy tuperior a la pareja de Jotas. Desde luego, para que haya Draw hace falta que aún queden cartas por repartir. Si todas las cartas han sido distribuidas, el Draw no es factible de realizarse porque ninguna nueva carta será autorizada. Si tu mano es un Draw habrá que evaluar las posibilidades que tengas de poder completar tu mano en función de la tuma en juego, en caso de que tu mano se completara como deseabas. Para comenzar, hay que calcular la tuma que hay que completar en relación a la cantidad actual del bote.
Ahora continuamos con el ejemplo del que hablábamos más arriba: la apuesta de tu oponente es de 10 dólares y hay 55 dólares en el bote. Tienes pues una cuota del bote de 6,5:1. Luego hay que evaluar las posibilidades de poder completar tu mano como tenías previsto. Tupongamos que el Flop da un 5-6-7 y que tienes en la mano A-4. En el montón, hay cuatro cartas de valor Tres y cuatro de valor Ocho, capaces de completar tu próximo Draw. Esto te da ocho cartas de las 47 (52 cartas del mazo menos las dos cartas de tu mano y las tres del flop), capaces de transformar tu mano en una combinación ganadora. Las posibilidades de poder mejorar tu mano se elevan pues a 8 / 47, lo que es aproximadamente 6:1 o, con más precisión, 47:8.
Cuando la cuota del bote (de 6,5:1 en nuestro ejemplo) está por encima de aquella que te sirve para completar tu mano (6:1), tu juego tiene todas las posibilidades de tener una salida positiva, si completas la apuesta, haya Draw o no. Aquí tienes más posibilidades de ganar la mano, lo que representa pues una oportunidad interesante.
Para ayudarte a retener todo esto con total tranquilidad, vamos darte un método simple...El procedimiento elemental consiste en doblar tus cartas favoritas, y en añadir dos a ese resultado. Esto da un porcentaje aproximado de las posibilidades que tienes de poder completar tu mano en el Turn o en el River. Supongamos que tienes una Draw Color en el Turn. Hay nueve cartas a tu favor (13 colores en el juego menos las 4 cartas que forman tu color).
9 x 2 = 18 y 18 + 2 = 20. Tus posibilidades giran en realidad alrededor del 19,6 %.
Las implicaciones estratégicas son totalmente simples: si usted tiene el 10 % de posibilidades de ganar, la apuesta que debe efectuar para quedar en el juego no debe sobrepasar el 10 % del bote. Con el 32 % de posibilidades, puede ir hasta 1 / 3 del bote.
Este último método es el que hay que retener para simplificar tus cálculos.