En el poker, el aura que transmites, como la impresión que das a los otros jugadores de la mesa, es de una importancia vital. Tu forma de jugar, de subir, de apostar o de manejar tus pérdidas da al oponente varios indicios o pistas (Tells) sobre tu estilo de juego.
Finalmente, la imagen es un elemento del que hay que sacar provecho a lo largo de la partida.
Por ejemplo: optas por una partida tranquila, juegas poco, subes poco, pero cada vez que lo hagas será para hacer una buena jugada. Si mantienes este juego, a la larga, tu oponente será muy cuidadoso con tus subidas, y la situación será ideal para hacer un Bluff y llevarse el bote aún con cartas muy débiles como 7-2, en plena partida o al final de la misma.
Si eliges este método de juego, desconfía de todos modos, sobre todo si tienes enfrente buenos jugadores de poker.
El razonamiento inverso es que, si apuestas mucho a lo largo de la partida, tus oponentes tenderán a seguirte, o bien a observarte de cerca (considerándote un gran jugador). Así es que, cuando debas subir a lo grande, para dar un gran golpe, podrás cogerlos por sorpresa.
>> CONTINUACIÓN DEL CURSO : Adaptarse al juego adverso